No me cansaré de repetirlo: si quieres lograr un sonido profesional necesitas unos buenos cascos.

Pero... ¿cómo sé cuáles son los mejores cascos para mí? Mirando sus características, claro.

En el post de hoy te ayudo a entender mucho mejor en qué deberías fijarte a la hora de elegir cascos.

 

Te adelanto que para grabación no necesitas algo espectacular, pero tienes que tener muchísimo cuidado con qué cascos eliges para mezclar.

Cuando mezclamos (y masterizamos) buscamos tener una referencia lo más clara posible de lo que realmente está ocurriendo dentro de nuestro DAW y, si la referencia es errónea, tomaremos decisiones igual de erróneas.

Así que, ¿nos adentramos en el mundo de los cascos y sus características?

 

Apertura: ¿cerrados, semi-abiertos o abiertos?

La apertura define cuánto sonido del que emiten los cascos es capaz de escucharse desde fuera cuando están puestos. Si utilizas unos cascos cerrados a un volumen normal, nadie a tu alrededor podrá escuchar lo que está sonando, y tú posiblemente no puedas escuchar nada más que tu música (sobre todo si tienen cancelación de ruido).

Mientras que los cascos abiertos dejan escapar buena parte del sonido que emiten, así que, quien esté cerca de ti podrá escuchar lo que sale de ellos.

Los semi-abiertos, como te puedes imaginar, son una mezcla entre los abiertos y los cerrados. Se curraron el nombre 😉

 

Para grabación: procura utilizar siempre cascos cerrados, porque no quieres que la señal de tus cascos se cuele en tus grabaciones. Eso dejará la pista sucia y luego será complicado arreglarlo en la mezcla.

Para mezclar: mejor abiertos. Dan una mayor fidelidad al tener más espacio para que el aire interactúe con los drivers. Por eso mismo crean una sensación más parecida a mezclar con monitores y resulta más sencillo ubicar en el espacio 3D los distintos sonidos. Además crean menos fatiga auditiva. Al tener algo más de espacio para que el sonido escape, no afecta tanto a los oídos y te permite trabajar más horas sin que acabes agotado.

 

Impedancia (Ω)

La impedancia mide la resistencia eléctrica. Pero poniéndonos poco técnicos, hace referencia a la cantidad de potencia que necesitas darle a tus cascos para que suenen a un volumen decente.

Cuanta mayor impedancia, más potencia necesitarás para alcanzar un mayor volumen. Así que, visto así, ¿podríamos decir que la impedancia es mala? Pues no necesariamente.

Los cascos que más definición consiguen son los que más impedancia tienen. De hecho, uno de los mayores estándares son los famosos 250 Ω (ohmios).

¿Qué es lo malo? Que para utilizar este tipo de cascos necesitamos un (buen) preamplificador de cascos. La buena noticia es que viene incluido en la gran mayoría de tarjetas de audio, así que, si tienes una, no deberías preocuparte demasiado.

Dicho lo cual, cuanto mejor sea ese amplificador, más definición podremos lograr de los cascos y más volumen lograremos que emitan.

Por el contrario, si vas a utilizarlos en un móvil o tablet, lo más seguro es que no escuches prácticamente nada en unos cascos de 250 Ω, porque no van a ser capaces de darte el volumen que necesitas. Por eso, lo más recomendable serían unos de entre 32Ω y 80Ω.

Para grabación: creo que no es especialmente relevante. Si necesitas sentir tu voz y los instrumentos de manera súper nítida ve a por unos cascos de alta impedancia. Si te da igual, no te fijes demasiado.

Para mezclar: aquí sí que es vital que la claridad en los cascos sea la máxima posible. Así que, ni te lo pienses, ve a por unos de alta impedancia. Buscas una escucha con la mayor definición posible sin que se produzcan resonancias.

 

Respuesta en frecuencia

Para el espectro sonoro que existe, los humanos somos capaces de escuchar frecuencias entre 20Hz y 20.000Hz. Así que, si vas a comprar cascos, fíjate en si son capaces de reproducir ese rango de frecuencias.

 

Para grabación: no creo que sea tan tan importante que abarque todo el espectro frecuencial. Le daría más importancia a la comodidad y a que realmente sean cascos cerrados.

Para mezclar: importantísimo. Si unos cascos no reproducen bien alguna zona de las frecuencias que te he comentado arriba, entonces no serás capaz de tomar buenas decisiones de mezcla, sencillamente porque te faltará información. Si te encuentras con algunos cascos que abarcan incluso más, pues estupendo, aunque es poco probable que lo llegues a notar.

 

Balance frecuencial

La diferencia entre cómo suena una producción en realidad y como la escuchamos en distintos dispositivos puede ser enorme...

Ya sabes que no es lo mismo escuchar un track en el coche, que hacerlo en el móvil o en unos cascos. Y no es lo mismo porque el balance frecuencial de cada reproductor es súper diferente.

En el punto anterior hemos visto qué rango de frecuencias son capaces de reproducir unos cascos, pero no qué ocurre en ese rango.

Hay algunos cascos que realzan un poco los graves, de manera que, escuchas más graves de los que realmente existen en la canción. O puede ser que realce un poquito en 7.000Hz, de forma que escuches más nítidas las voces o determinados instrumentos.

 

Para grabación: para grabar te recomiendo que utilices unos cascos que te parezca que suenan súper bien. No necesitas que sean "planos" y reproduzcan de manera equilabrada todas las frecuencias. Necesitas que sean divertidos, que te encante escuchar música en ellos. Porque al grabar vas a disfrutar más y eso mejorará tu interpretación. ¿Te encanta escuchar música con muchísimos graves?, pues estupendo, compra unos cascos cerrados con bien de graves. La clave está en que disfrutes grabando.

Para mezclar: aquí depende mucho de cada uno. Idílicamente, todos los cascos de mezcla deberían reproducir las frecuencias tal y como suenan en un track. Y de hecho, es lo que te recomiendo.

Sin embargo, hay personas a las que les encanta escuchar más graves, más medios o más agudos y, por eso, tienden a pasarse mil pueblos con esas frecuencias cuando mezclan. Por eso, para impedirlo, utilizan cascos que realzan esas frecuencias que tanto les gusta, para que así que no tengan tentaciones de pasarse al ecualizar o al subir el volumen de determinados sonidos.

 

Peso y comodidad

Ojo con esta característica porque es importante. Tanto si vas a grabar como a mezclar, procura estar todo lo cómodo que puedas durante el mayor tiempo posible. Si tienes una cosa enorme y pesada sobre tu cabeza es bastante probable que termines fatigándote antes.

Y si tienes problemas de cervicales como yo, te interesan cascos que no tengan demasiado peso. Sobre todo si estás mezclando, produciendo o grabando durante varias horas. No es que haya muchas categorías, pero si estás dudando entre dos modelos, ve a los que sean más cómodos y menos pesados.

Y si tienes que grabar en entornos con mucho calor, cuidado con estos cascos que tienen cuero (o tejidos poco transpirables) o terminarás sudando más que en una sauna.

 

Mis recomendaciones:

Estos son los cascos que estoy utilizando ahora mismo para grabar. Y la verdad es que estoy súper contento con ellos. Tengo ganas de probar alguno más de mezcla, pero puedo recomendarte estos porque los he usado bastante =)

Para grabación: es un poco indiferente siempre y cuando sean cerrados y cómodos. Hace poco me compré estos para grabar:

 

Para mezcla utilizo los Beyerdynamic dt 990 pro de 250 Ω. Me encantan para mezclar porque son abiertos, tienen una impedancia alta y son realmente planos. Esto me permite situar todos los sonidos de mi mezcla en un espacio 3D de manera realmente intuitiva. Estoy seguro de que los habrás visto en bastantes estudios. Y es que además son suavecitos... 😇

 

Cuéntame tu opinión

Y tú, ¿qué cascos tienes? ¿Hay alguno en concreto que te gustaría poder comprar? Déjame un comentario abajo y "freakeamos" un poco 😉

En mi caso tengo mucha curiosidad por los Beyerdynamic DT 880 de 600Ω. No los he probado, pero sé que algún día caerán en mis manos muajajajaja. Hasta la semana que viene =)

 

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